15 junio, 2020
B89, fintech que busca romper el mercado “casi oligopólico” peruano

B89, una nueva fintech peruana, tiene en la mira a clientes bancarios jóvenes e insatisfechos. Con promociones de coworking y soluciones para el medioambiente, sus fundadores Javier Salinas y Mauricio Alban-Salas preparan para lanzarlo al mercado

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Por: Fabiola Seminario

 

“El mercado financiero tradicional peruano es como el de Brasil: un mercado casi oligopólico donde pocos bancos dominan, están cómodos y creen que innovan”.

Así contempla el sector financiero tradicional Javier Salinas, fundador de B89, un nuevo servicio financiero 100% digital que apunta a irrumpir en el sector. Planean una oferta diferenciada y enfocada en las nuevas generaciones de servicios bancarios y de consumidores, sumando a sus planes los productos trasfronterizos, que aprovechan tecnologías de banca abierta y que incorporan una mirada al medio ambiente.

Para Salinas, el “despertar” del mercado financiero brasilero se dio a través del ingreso de Nubank. Hasta entonces, para el directivo, los grandes bancos solo se limitaban a “crear canales digitales para no perder participación de mercado”.

La irrupción de Neobancos y bancos digitales en la región ha tomado por sorpresa a las entidades financieras de antaño. El hecho no recae solo en el uso de tecnología sino en su enfoque en las necesidades de los clientes por encima de las habilidades de la institución, así como en atender y conectar con el sector no bancarizado, una población reacia y poco satisfecha de los servicios financieros desde hace décadas. En Perú, esta población está representada por un 47%.

Es entonces que, de la mano de Javier Salinas, ex miembro directivo del concejo de Fintech Iberoamerica, y Mauricio Alban-Salas, que cuenta con experiencia en banca tradicional además de ser Board Advisor en Keos, se constituye B89 con “nuevas propuestas, más transparentes, justas, simples”. La fintech apunta hacia un despliegue internacional, no sin antes resolver algunos baches en su país de origen.

Tarjetas con crédito, el primer paso para B89

B89 se resume en una experiencia financiera 100% digital que atenderá al usuario a través de un aplicativo móvil. Se dirige a clientes jóvenes, y se declara listo para la economía de las APIs.

Para agosto de este año -fecha de pre lanzamiento- emitirán un aproximado de 300 tarjetas “con” crédito, un producto respaldado por Visa, con un nombre específico por cuestiones regulatorias.

“La tarjeta con crédito tiene una versión libre y una versión con suscripción que te da derecho a una serie de beneficios orientados a una población centennial y millennial, de cosas no tan usuales para el mercado como seguros para mascotas, espacios de coworking, entre otros.”

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Más adelante, posiblemente para su lanzamiento oficial en enero del 2021, planean ofrecer una tarjeta transaccional, pre pagada, además de créditos para los clientes, con un enfoque en ellos que trabajan en el gig economy. Cabe resaltar que todos estos productos se ofrecerán a personas naturales, sin novedades para el sector pyme.

Otro punto diferenciador del servicio será una solución de la huella del carbono que planean desarrollar junto a una “Cuenta Árbol”. A través de puntos de lealtad, les permitirá a los clientes remediar la actividad generadora de gases contaminantes, una tendencia de sostenibilidad bancaria que ha tomado repunte en los últimos meses.

Adicional a ello, tal como publicó Mauricio Alban-Salas, contemplan sumar un esquema de crowdfunding; sin embargo, esta modalidad de financiamiento deberá esperar a que la regulación sea publicada.

Ni neobanco, ni challenger bank

Pese a que Perú aún no contempla ninguna regulación que respalde la operación de bancos digitales, hace unos meses Ligo se presentó como el primer banco 100% digital en el país.

“Si revisamos la Ley de Bancos, se menciona que parte del capital tiene que ser destinado a construir oficinas, por ejemplo, tienes que sacar una licencia de funcionamiento (…), entonces, empiezan a pedir cosas del mundo físico,” explica Salinas. “Todavía no hay una figura de regulación en el Perú.”

Del mismo modo, el país aún no cuenta con una norma específica para el sector fintech, pero sí sostiene normativas aplicadas al modelo de negocio y actividad desarrollada, entre ellas sobre el dinero electrónico.

“Solo por la combinación de tecnología, ellos [Ligo] no podrían llamarse un banco digital, lo que tienen es una empresa de dinero electrónico y una tarjeta pre pagada. No los consideramos una competencia.”

Bajo esta contemplación, Salinas considera que B89 no es ni un Neobanco ni un Challenger Bank, sino una fintech o Beta Bank.

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En este contexto, la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), “no pide licencia ni se apoya en una, sino que toma más aquello que la regulación permite y pueda operar como una plataforma, brindando servicios financieros acotados”.

Cabe resaltar que la visión de la fintech también considera aplicar a su propia licencia en un mediano plazo, por lo que se encuentran armando un directorio de peso. Además de Albán-Salas y Salinas, el grupo de fundadores incluye a Amparo Nalvarte, fundadora de Culqi, una pasarela de pagos exitosa del Perú, y Alejandro Amicone, ex country manager director en Accenture.

César Gonzáles, antes propietario de producto técnico en Scotiabank, se sumó cómo director de tecnología. Unas 49 personas más que conforman el equipo total de B89.

El respaldo de asesoría legal lo trabajan junto a Ljubica Vodanovic, líder del Área de Regulación de Mercados Financieros y FinTech en EY Perú.

Respecto a las inversiones, hace poco cerraron una ronda semilla con inversionistas ángeles (extranjeros, peruanos y extranjeros en el Perú) de monto aún desconocido.

Para enero del próximo año, la fintech peruana apunta a una ronda A, una etapa de inversión que ven con optimismo producto del crecimiento positivo neto que los servicios financieros digitales han alcanzado en los últimos meses.

Generando la lista de espera

Actualmente, B89 se encuentra en la construcción de una lista de clientes que cuenta con más de 2 mil registros, en apenas un par de semanas. La meta, detalla Salinas, es superar los 10 mil inscritos para agosto y unos 25 mil para fines de este periodo.

Por el lado de las novedades, el surgimiento del startup también contemplará flujos internacionales gracias a una estrategia cross border, una vertical que les permite desarrollar planes de expansión hacia otros mercados. “Una gran diferencia con la oferta local”, puntualiza el directivo.

En los últimos años, la internacionalización de la banca ha sido impulsada tanto por la globalización de la economía como por la desregulación de los mercados; sin embargo, hoy por hoy, muchos bancos tradicionales no permiten operatividad en otros países que no sea el originario, figurando el cliente como inexistente en la base financiera de datos extranjera.

“Lo que pasa es que ellos [las entidades financieras] anteponen país, banco, persona. Para nosotros, en cambio, primero es persona, banco, país. Entonces, será la misma plataforma que funcione en distintos países».

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