28 septiembre, 2020
Crowdfunding en Colombia, al alza gracias a regulaciones más flexibles

Colombia acaba de actualizar su normativa de crowdfunding gracias a un empuje del mercado que espera seguir sumando actores

Imagen
Por: Fabiola Seminario

 

Tras dos años de anunciado el primer decreto para regular el crowdfunding en Colombia, el país apenas cuenta con una empresa de este tipo; a todas luces, un crecimiento demasiado modesto.

Pero los jugadores del sector ahora esperan presenciar un potencial giro, aupado por recientes actualizaciones hechas a la normativa, que elevan los montos de financiamiento recolectados a través de las plataformas, y que hoy permiten vaticinar un mercado con promesa de crecimiento, más dinámico y maduro, a pesar de los retos por delante.

Tras la promulgación de la primera norma, “muchas personas interesadas en constituir plataformas se vieron obstaculizadas”, consideró Jorge Padilla, abogado y autor del libro Crowdfunding. “La actitud del Gobierno está encaminada cada vez más a flexibilizar la regulación, lo cual es la mejor forma de regular estos fenómenos: a través de principios, y no de normas restrictivas”, agregó.

Los nuevos lineamientos distan de la postura regulatoria del 2018, de acuerdo con los expertos. La actitud restrictiva, hoy se viste de flexibilidad de cara a un mercado de capitales que intenta ampliar el financiamiento, en un país donde el acceso al crédito es aún una proeza. El 62% de las MiPymes no cuenta con acceso a préstamos financieros, lo que estaría precipitando el fracaso de la mitad de las medianas y pequeñas empresas después de su primer año de operaciones.

Esta nueva “flexibilidad” de los reguladores, de la que hablan en el sector, se ve mejor materializada en la ampliación de las cantidades que puede levantar la pequeña y mediana empresa a través de las plataformas digitales. Antes, los receptores de los recursos podían pedir hasta 10 mil salarios mínimos (alrededor de US$ 3 millones), pero hoy pueden solicitar hasta unos US$ 13,7 millones.

Y si las Mipymes tienen mayores alicientes para entrar y solicitar fondeo colectivo, más plataformas estarán motivadas a abrir y escalar sus operaciones, consideraron.

“El mercado de capitales estaba diseñado solo para grandes corporaciones, que hacen emisiones de acciones o de deuda, y para inversionistas institucionales con actos de patrimonio que pueden participar en el mercado. Pero no para las MiPymes”, consideró Edwin Zácipa, cofundador de Colombia Fintech, identificando una oportunidad en el mercado del crédito.

Para ser exitosos

La actualización de la normativa del crowdfunding es apenas una parte del reacomodo legal que ha experimentado el mercado financiero colombiano en los últimos años. El Gobierno ha introducido desde reglamentaciones que autorizan procesos de onboarding digital y de validación de identidad, hasta un nuevo decreto que regula el sandbox, que a su vez actuará como un fast track para aquellas empresas que quieran una licencia en el sistema financiero.

También viene una regulación de pagos digitales que va a modernizar los sistemas de pago de bajo valor para que jugadores bancarios y extra bancarios puedan operar en el sector sin conflictos.

Este piso legal, que esta evolucionado junto con las nuevas herramientas tecnológicas financieras, ha despertado el interés no solo del ecosistema local, sino de compañías internacionales que hacen fila para participar de la nueva escena.

Pero para que el mercado de crowdfunding en el país sea realmente exitoso, la regulación tiene que abrirse a otras modalidades de crowdfunding, según Zácipa.

La normativa vigente solo regula el fondeo de deuda y de capital, cuyo único actor en el mercado es en la actualidad a2censo, de la Bolsa de Valores de Colombia (BVC). Sin embargo, existen en el país otras plataformas no reguladas, como Vaki, un crowdfunding de donación y recompensa, y la Superintendencia Financiera de Colombia (SFC) ha recibido nuevas solicitudes de plataformas, entre ellas Aruma y Finnova.

También te puede interesar: Zinobe se expande a Mx; Nace RappiBank en Perú; Fintech de pago escalan a pesar de Covid-19

“Todavía no se habla de crowdfunding de activos, de donaciones, de recompensas, que, si bien no requieren un proceso de vigilancia, las plataformas siempre van a buscar diversificarse a otros modelos de negocio para garantizar su sostenibilidad. Debería revisarse cómo ampliar más el crowdfunding con diferentes actividades”, dijo el representante de las fintech colombianas.

«Hoy es un bicho raro encontrar que alguien haya invertido en crowdfunding, o que una MiPyme esté pensando buscar financiamiento en uno”, sostuvo.

Obtener una autorización para operar en Colombia tampoco es muy rápido, consideró por su parte Padilla, por lo que prevé que el inicio de las nuevas plataformas de financiamiento colaborativo todavía se concrete el próximo año.

Para el abogado, el crecimiento del sector se irá robusteciendo también a medida que las plataformas, y las empresas que reciben financiamiento, se ganen la confianza del público, al honrar sus compromisos pagando los financiamientos oportunamente. También deben desplegarse reglas claras para todos los actores en el proceso de fondeo, incluyendo los inversionistas.

“Es importante que sepan que toda inversión conlleva un riesgo, en caso de que algún proyecto no llegue a ser exitoso, porque no todos lo serán”.

¿Integraciones demoradas?

La plataforma de crowdfunding colombiana, a2censo, menciona que su objetivo es “simplificar el mercado de valores”, conectando oferta y demanda de recursos de inversionistas hacia las empresas, eliminando “barreras que estaban a la mitad de los intermediarios”.

En conversación con iupana, Lina Parra, directora en a2censo, detalló que la publicación de una empresa en la plataforma demora entre 3 a 5 semanas aproximadamente, producto de la documentación a presentar; sin embargo, el proceso de recaudación, muchas veces, se da en horas.

“Hemos logrado recaudos en 1 hora 20 minutos, que fue un proyecto de energías renovables. Pero también hemos tenido proyectos que han demorado 60 a 90 días en plataforma, eso depende del monto y del proyecto.”

En contraparte, Juan Manuel López, especialista en regulación de instituciones financieras, alega que “todavía el proceso de ingresar sigue siendo muy dispendioso. Yo creo que hay que conectar más la cadena completa de intención de participar, hasta llegar a participar, donde pueden pasar 2 a 3 meses, aunque depende de qué tan lista esté la empresa”.

Aunque la actualización del marco regulatorio es “muy provechosa”, López considera que los frutos de este proceso recién puedan contemplarse en unos 2 a 3 años, periodo en el que sí podrá contarse una historia “de éxito”.

Desde su salida al mercado en noviembre del año pasado, a2censo lleva financiando poco más de US$ 1 millón, junto a la participación de más de 1.300 inversionistas hacia 23 compañías. La expectativa es llegar a un monto entre 2.5 a 3 millones de dólares al cierre del 2020.

“Estamos en un proceso de modernización del sistema financiero. Este ha sido un año de una avalancha de cambios regulatorios”, puntualizó Zácipa.

También te puede interesar: ¿Necesita Perú una Ley Fintech? Bancos creen que sí pero startups dudan

¿Estas suscrito a nuestro boletín semanal? Haz clic aquí para hacerlo. Cada lunes te enviaremos un informe especial sobre el sector fintech en América Latina. También puedes seguirnos por LinkedIn y Facebook.

Suscríbete al Boletín
Nuestro boletín gratuito te ofrece noticias y análisis de tecnología aplicada al sector financiero y bancario de América Latina cada lunes. Ejecutivos de los bancos y empresas de tecnología más grandes de la región ya lo reciben. Deja tus datos de contacto aquí para suscribirte
Español English Português

Próximos Webinars