En Perú, el sector financiero se ha convertido en un motor tecnológico clave. Bancos, aseguradoras, microfinancieras y fintechs han entendido que la transformación digital ya no es solo una iniciativa estratégica: es la condición mínima para competir en un mercado donde la velocidad y la confianza definen la relación con los clientes.
Y, sobre todo, han identificado tres prioridades que hoy guían todas las decisiones tecnológicas: eficiencia operativa, reducción de costos y seguridad.
Pero este liderazgo convive con una paradoja: la industria acelera, mientras que el entorno regulatorio, la interoperabilidad entre entidades públicas y privadas, y la consolidación de la identidad digital aún evolucionan con lentitud. El resultado es un ecosistema que progresa, pero que todavía no despliega todo su potencial.
Tres desafíos urgentes para el sistema financiero peruano
- Seguridad y fraude: una nueva carrera armamentista digital
La presión en materia de ciberseguridad es especialmente alta en Perú. Las estafas digitales, la suplantación mediante IA y la clonación de dispositivos se han vuelto parte del día a día.
La biometría facial dejó de ser un “nice to have”: hoy es el umbral mínimo aceptable. Sin embargo, aunque las autoridades recomiendan la autenticación de dos factores, la falta de una regulación formal ralentiza una adopción verdaderamente masiva. Mientras la norma no avance, las instituciones deben decidir entre moverse rápido o esperar certezas.
Además, la falta de interoperabilidad plena entre entidades públicas y privadas sigue siendo un obstáculo para fortalecer la seguridad. Los procesos de validación de identidad y documentos aún implican fricciones que abren espacios a errores, lentitud y vulnerabilidades. Una infraestructura más integrada permitiría respuestas más rápidas frente al fraude y controles más sólidos en tiempo real.
- Eficiencia operativa: la urgencia silenciosa del sistema financiero
El sector financiero peruano es uno de los más maduros digitalmente en la región, pero enfrenta una presión constante para operar con mayor agilidad. Automatizar, eliminar pasos manuales, integrar sistemas y acortar tiempos es hoy una prioridad transversal.
La eficiencia operativa se ha convertido en un KPI crítico: menos cargas administrativas, menos retrabajo y flujos realmente digitales. No obstante, esa búsqueda choca con realidades estructurales. Muchas validaciones dependen de entidades públicas con tiempos, capacidades o definiciones regulatorias que no siempre acompañan el ritmo del mercado. Sin interoperabilidad efectiva, los mismos procesos que deberían habilitar eficiencia terminan generando cuellos de botella.
- Reducción de costos: una presión creciente en un entorno competitivo
La necesidad de controlar costos atraviesa a toda la industria financiera. Desde reducir sucursales físicas hasta migrar procesos a plataformas digitales más escalables, cada institución busca modelos operativos más livianos sin sacrificar seguridad ni experiencia del cliente.
Aquí, nuevamente, la regulación marca el ritmo. La adopción de biometría avanzada, esquemas de autenticación más robustos o modelos como Banking as a Service pueden reducir costos estructurales de manera significativa. Pero la incertidumbre normativa -qué se permite, cómo debe implementarse, qué validaciones exige el regulador- aún impide avanzar con la velocidad y consistencia necesarias.
Tecnologías emergentes: el catalizador del siguiente salto
Las instituciones financieras peruanas están listas para escalar en inteligencia artificial, automatización avanzada y modelos modulares. Ya no se trata de digitalizar lo existente, sino de rediseñar procesos completos para hacerlos más eficientes, más seguros y más económicos.
Menos procesos manuales, más decisiones basadas en datos y más protección frente a fraudes impulsados por IA: ese es el nuevo estándar. En ese camino, la identidad digital, la firma en sincronía con la gestión documental electrónica, la automatización del cumplimiento y la seguridad transaccional serán el núcleo del ecosistema financiero que viene.
¿Qué necesitan las instituciones para avanzar?
- Normas más claras y modernas que permitan implementar biometría y autenticación avanzada sin incertidumbre.
- Interoperabilidad efectiva entre entidades públicas y privadas para evitar duplicidades y fricciones en procesos de validación.
- Tecnologías robustas y seguras, capaces de enfrentar fraudes cada vez más sofisticados.
- Modelos escalables que permitan integrar fintechs, ampliar la oferta en zonas rurales y reducir costos operativos.
- Socios tecnológicos confiables, con experiencia regional y conocimiento regulatorio.
En este contexto, Sovos participa activamente del ecosistema financiero peruano con una combinación poco común de experiencia global y local, capacidades avanzadas en identidad digital y una base tecnológica sólida orientada al cumplimiento.
Su presencia consolidada en el país y su trabajo con industrias altamente reguladas le permiten acompañar a bancos, aseguradoras y fintechs en procesos donde la confianza es crítica. Sovos actúa como un socio que aporta certezas en un entorno que avanza rápido, pero que aún necesita mayor alineación, interoperabilidad y rigor para desplegar todo su potencial.
María Teresa Dávila cuenta con más de 25 años de experiencia en tecnología y ventas B2B, es ingeniera de sistemas de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas, y ha consolidado su carrera en empresas como Oracle, Acer y Sybase, especializándose en la gestión de cuentas clave, ventas consultivas y liderazgo de equipos de alto rendimiento en diversos sectores de la industria. Desde 2022 forma parte de Sovos destacando por su visión integral y su capacidad de adaptación en un entorno de transformación constante.
Acerca de Sovos:
Sovos ofrece soluciones globales de cumplimiento y confianza digital que permiten a las empresas operar de forma segura y eficiente en entornos regulados. Con más de 100 mil clientes en más de 100 países, combina tecnología escalable y experiencia local para simplificar procesos y garantizar el cumplimiento normativo.




