*En colaboración con Antony Pinedo y Fabiola Seminario
La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) de México tendrá nuevo presidente y se espera que esta gestión actualice la Ley Fintech, sea más eficiente en la supervisión y recupere la confianza en el sistema financiero del país.
Ángel Cabrera, que sustituirá a Jesús de la Fuente desde el primero de setiembre, se encontrará con un ambiente de presión galopante en el ecosistema: desde fintechs aguardando por licencias hasta reputaciones bancarias golpeadas desde el norte.
“La tecnología avanza a un ritmo que la Ley Fintech actual, pionera en su momento, quedo ya rebasada, no puede contener. Una modificación profunda es necesaria para abordar realidades como los criptoactivos, las stablecoins y la tokenización de activos reales, que hoy operan en un limbo regulatorio peligroso”, señaló Alejandro Canseco, abogado asociado en Dentons México, al comentar acerca de la urgencia de la actualización, denominada Ley Fintech 2.0.
Este año, solo la fintech chilena Fintoc y Finco Pay han obtenido licencias para operar. Mientras tanto, entidades de la región de gran importancia, como Mercado Pago, Nu y Revolut, están esperando sus licencias como bancos, pue el país atrae a jugadores de todo calibre.
Carlos Valderrama, abogado socio fundador de Legal Paradox, confía en que la gestión de Cabrera logrará estos progresos. “Desde la perspectiva del gremio fintech, se tienen altas expectativas justo porque en el pasado específicamente ha demostrado no solo colaboración con el gremio, sino interés en el tema”.
A recuperar confianza
Otro de los retos que enfrentará el nuevo presidente es el halo de desconfianza que envuelve al sistema financiero mexicano tras las acusaciones por parte de Estados Unidos contra CIBanco, Intercam y Vector Casa de Bolsa, por ser canales de blanqueo de dinero de redes criminales.
“Una de las tareas urgentes que tiene actualmente el regulador es poner mucho foco en la capacidad, rapidez y eficacia en la supervisión, se debe evitar que sean procesos lentos, pues esta lentitud abre espacio para que se cuelen malas prácticas”, indicó Ana Enciso, gerente de marketing y servicio al cliente en Access Asset Management.
La industria concuerda en que una de las prioridades principales de Cabrera serán fortalecer la vigilancia a las entidades. “México debe demostrar avances concretos en la lucha contra el lavado de dinero para restaurar la confianza internacional y evitar sanciones que aíslen al sistema financiero nacional.”, comentó Canseco.
El cambio de gestión se perfila como una oportunidad de redefinir el rol del regulador frente a nuevos riesgos tecnológicos y operativos.
“El reto es monumental, pero la recompensa es el futuro del sistema financiero mexicano: más sólido, moderno, incluyente y competitivo”, concluyó Canseco.