18 abril, 2018
¿Podemos avizorar una sociedad sin uso de dinero en efectivo?

De una manera cada vez más rápida el mundo entero está llegando a un punto de quiebre en el uso de dinero en efectivo y estos cambios también se darán en América Latina

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Por: Jeffrey Bower

Cuando pregunto a Mexicanos, Colombianos y Peruanos que piensan del uso de dinero en efectivo, cada uno tiene diferentes maneras de contar la misma historia. “Usar efectivo es simple, es gratuito, me ayuda a mantener mi gasto en regla, no tiene cargos adicionales como las tarjetas…usar efectivo es lo más conveniente.”

Comprendiendo cuán difícil es acceder y hacer uso de tarjetas de crédito y otros sistemas de pago en línea en esos países se me hace muy difícil refutar estos hechos, el uso de efectivo es lo más práctico. No obstante, esto no significa  que no pueda haber cambios. De una manera cada vez más rápida el mundo entero está llegando a un punto de quiebre en el uso de dinero en efectivo y obviamente estos cambios también se darán en América Latina.

El tan solo hecho de utilizar dinero en papel o moneda cualquiera sea su origen – Sol, Bolívar o Peso – siempre demandará mayor tiempo, energía, esfuerzo y conlleva un mayor riesgo que utilizar un sistema digital.

Consumidores siempre enfrentan riesgos cuando cargan gran cantidad de efectivo en zonas con alto grado de criminalidad además de tener que pagar altas comisiones para comprar órdenes de pago, recibir o enviar remesas.

También hay que mencionar que al realizar transacciones solo basadas en efectivo pueden restringir el acceso a seguros y oportunidades de préstamos. Si bien existe el concepto de que utilizar el efectivo ayuda a no pagar comisiones o tasas de impuestos, esto crea un círculo vicioso ya que al pagar menos impuestos se reducen las posibilidades para que el estado pueda brindar servicios de calidad a las mismas personas que realizan estas transacciones .

 

Compitiendo con el efectivo

Con todo esto la gran pregunta es ¿Porqué nos cuesta tanto dejar de usar efectivo? Muchos dicen que es por costumbre y porque siempre ha sido así, y su uso no está conectado por ser solo un medio de pago. Efectivo es el producto más usado en la civilización, existe una ligazón emocional entre el efectivo y las personas que no es comparable con otros productos. Las personas no están buscando reemplazarlo especialmente con un producto con menores prestaciones.

La mejor manera de competir con el efectivo es ofrecer lo que el efectivo nos da pero de mejor manera. El producto debe ser simple, ofrecer mayores beneficios que ser solo ‘gratuito’, ofrecer servicios a un costo competitivo, reducir costos adicionales para que el producto empiece a ser valorado para que pueda tener un sentido de uso práctico. Todo esto no es fácil de hacer especialmente cuando tanto gobiernos, individuos, corporaciones y la sociedad en general están desarrollando diversas soluciones que no encajan entre sí.

Hace como unos 10 años era imposible creer que países como México, Colombia o Perú podrían dejar de hacer uso de dinero en efectivo. Sin embargo, en el 2007, el servicio M-Pesa fue lanzado con éxito en Kenia lo que confirmó que los servicios de tecnología digital no solo eran para las capas más pudientes de la sociedad

Viendo los cambios en los sistemas de pagos digitales muchos países han decidido desarrollar programas para incentivar el dinero electrónico. Hasta la fecha han habido 300 proyectos para replicar el éxito de M-Pesa en Kenia, sin embargo ninguno de ellos ha podido consolidarse como lo hizo el sistema keniano. Lo que vemos son distintos programas lanzados tanto por bancos o empresas de telecomunicación que no tienen como objetivo crear un mercado sino competir uno versus el otro sobre un mercado casi inexistente. Como vemos, fue un error pensar que los usuarios estában listos para dejar de hacer uso de dinero en efectivo.

Con lo visto podemos decir que una sociedad – incluyendo Latino América – sin efectivo es totalmente inviable?  Pues no. Lo que sí podemos decir es que para empezar un camino a una sociedad que utilice de manera constante dinero electrónico se necesita una clara colaboración entre todos los actores del sistema de pagos. Tanto gobiernos, negocios, y el sector social deben de comulgar conjuntamente para desarollar nuevos estándares y politicas conjuntas que se implementen en la industria de pagos electrónicos. Si no comprendemos esto el dinero en efectivo continuará siendo de uso mayoritario en nuestras sociedades.

 

Ataque coordinado

En otros mercados ya somos testigos de grandes progresos hacia un mundo sin efectivo que deben de ser tomados en cuenta. En el último año nuevo chino cerca de 1,000 millones de personas enviaron o recibieron regalos utilizando pagos digitales. Solo hace algunos años atrás el mercado digital no existia en ese país. En India, gracias al apoyo gubernamental en el avance a la digitalización de mercados, cientos de millones han abierto cuentas de banco digitales ayudando a todo tipo de comercios, ahora hasta una pequeña frutería puede vender sus productos utilizando códigos QR.

Esto es el resultado de políticas conjuntas: un desarrollo de políticas de regulación especializadas, un sistema de identificación masificado, y una interfaz de estandarización financiera. Estos elementos han pavimentado el camino de un sistema de pagos digitales nacionales que simplifica y estandariza regulaciones y que ofrece un sistema cohesivo de marca como servicios de TI. De esta manera las empresas de adhieren a estándares nacionales comulgando mensajes y productos de la misma nomenclatura.

En ese sentido Latino América viene siendo un pionero en el desarrollo de estas políticas. Perú fue el primer país en el mundo en poner a trabajar de manera conjunta a 34 instituciones financieras para que ayuden a diseñar un un sistema de pagos digital nacional, enfocado en crear mayor inclusión financiera de los sectores menos favorecidos. Argentina, Ecuador, México y Colombia están siguiendo los mismos pasos. Nuevas leyes de fintech están siendo redactadas and sistemas de pagos digitales ya están en desarollo.

Programas nacionales de colaboración para el desarrollo de sistemas de pago son reales y pueden competir con el dinero en efectivo. De hecho en sociedades con diversos sistemas financieros es la única opción.  Trabajando de manera conjunta, las naciones pueden desarrollar plataformas para el crecimiento de pagos digitales lo que en tiempo llegarán a un punto de penetración que convencerá a Mexicanos, Peruanos y Colombianos que usar pagos digitales sale más a cuenta que utilizar dinero en efectivo. Un futuro que meditando, puede estar más cerca de lo que pensamos.

Jeffrey Bower

Jeffrey Bower

Jeffrey Bower es un especialista en medios de pago electrónico enfocado en mercados emergentes. Él es fundador de Bower & Partners, firma que ha estado trabajando desde el 2011 en guiar, diseñar y lanzar iniciativas de digitalización e inclusión financiera. Jeffery ha sido asesor del Banco Mundial, la Alianza por la Inclusion Financiera, el Better than Cash Alliance de la ONU y otro número de corporaciones incluyendo bancos internacionales.

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