11 septiembre, 2018
Industria fintech mexicana arranca una nueva carrera legal tras publicación de disposiciones secundarias

Los emprendimientos tendrán que ser estratégicos y gastar más para cumplir con la carga impositiva, pero la transparencia busca atraer nuevas inversiones

Imagen
Por: Eyanir Chinea

 

Con la entrada en vigencia esta semana de las disposiciones secundarias de la Ley Fintech, la industria en México entra en una nueva etapa que demandará nuevas estrategias de los emprendimientos.

La publicación de las disposiciones, dirigidas a las instituciones de fondos de pago electrónico y entidades de crowdfunding (en la ley, instituciones de financiamiento colectivo) había sido muy esperada por los actores del sector tras la promulgación de la nueva ley mexicana, que marca un precedente mundial.

“Hay claridad sobre los requerimientos que se deben cumplir en función de solicitar la autorización para operar y sobre muchos aspectos que hay cumplir, como la información financiera, aspectos contables, momentos en los que debe pedir autorizaciones para ciertos actos corporativos,” dijo el abogado especialista en el sector Eliseo Vite, en conversación con iupana. “Viene a pintar con colores muy precisos lo que la Ley Fintech había dicho de manera muy general.”

No obstante, el asesor advierte que los emprendedores tendrán que ser estratégicos y realizar inversiones en recursos materiales y humanos para que la transición desde la completa desregulación del cumplimiento de complejos cuellos de botella burocráticos, no reste agilidad al sector o demore la entrada de nuevas startups.

Por ejemplo, las empresas ahora deberán presentar manuales operativos y de viabilidad financiera ante el regulador, en este caso la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV). Y con las disposiciones, también fueron publicadas las reglas que buscan evitar el blanqueo de capitales y el fraude, un punto crucial debido a la naturaleza de la legislación que exhibe como su core la portabilidad de los datos de los clientes a través de APIs.

Esto significa que las instituciones de tecnología financiera (ITFs, como las identifica la ley) deberán gastar más en sistemas automatizados y procesos internos complejos de identificación de clientes, así como a la contratación de un “Oficial de Cumplimiento” para supervisar los procesos. También tendrán que cumplir con obligaciones de protección al consumidor en materia de contratos de adhesión, cobranza y publicidad.

No obstante, la industria está apostando a que una mayor regulación también implique la atracción de mayores capitales, dispuestos a poner sus recursos en un mercado que adquiere un nuevo nivel de transparencia.  

“Como con toda regulación, se impone un costo y un peso sobre velocidad que podrían tener los desarrollos, pero creo que se compensan con los aspectos positivos,” dijo Vite.

Quienes deseen mantener sus operaciones o arrancar nuevos emprendimientos deberán cumplir con rigor la normativa nueva en un período de 12 meses.

 

Leer también: México acelera reglamento de banca abierta 

Suscríbete al Boletín
Nuestro boletín gratuito te ofrece noticias y análisis de tecnología aplicada al sector financiero y bancario de América Latina cada lunes. Ejecutivos de los bancos y empresas de tecnología más grandes de la región ya lo reciben. Deja tus datos de contacto aquí para subscribirte
Test